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Nov 10

Tres Colores

La lluvia mojaba el pulido asfalto de aquel pueblo escondido. El olor a yerba embriagaba sus pulmones, congestionados por la contaminación que había acumulado en los últimos meses. De vez en cuando inspiraba con fuerza como para atrapar ese olor para siempre en su consternado pecho.

El ruido de los coches entorpecía sus pensamientos. Aceleró el paso tratando de ir al compás del bullicio de la calle, un dos, un dos, un dos, un dos…A lo lejos vislumbraba el letrero de su tienda favorita, su oasis en medio de aquel caos por el que debía pasar cada vez que necesitaba un momento para encontrarse consigo mismo. Abrió la puerta.

Una brisa acarició su espalda desnuda y le empujó con su delicado aroma a musgo a la orilla del río. Aquel olor a bosque le evocaba un tiempo pasado pero a la vez le traía nuevos recuerdos que parecían formar parte de otros tiempos lejanos…pero estaban ahí con él en el mismo momento en el que la melancolía se los arrebataba para volver a dejárselos en forma de efluvio campestre. Ya los estaba echando de menos…

Se notaba que acababan de recibir el pedido, la fragancia a libro nuevo le devolvía aquellos años memorables de una infancia no tan remota. Por eso adoraba aquel sitio, le hacía volver a ser aquel chaval inocente que acude el primer día de escuela aferrado a sus libros como el que se aferra a un enorme paraguas para ocultarse de la lluvia. Era tan excitante como vertiginoso.

Se sentó en la tierra sin percatarse de que aquella negra nube volvía a posarse sobre su cabeza. El contacto con la arena húmeda le hizo estremecerse…acarició las gotas de agua que descansaban en las verdes hojas y sintió la frescura en la yema de sus desnudos dedos.

Barrió una estantería de comics con su mano mientras se dirigía al fondo de la tienda. Los títulos de cada uno de ellos se le iban sucediendo por la cabeza en el mismo instante en que rozaba sus respectivos lomos, unos más rugosos, otros más suaves,  algunos gruesos, otros estrechos. Stop. Le irritaba enormemente encontrar un hueco entre ellos. – “Pandilla de inútiles, para que os pagan”- pensaba mientras sacaba el primer tomo de su saga favorita.

La piel se le erizó,  se empezaba a levantar el aire y ya empezaba a notar que el agua le calaba el cuerpo. Agarró la mochila y empezó a correr buscando algún refugio donde resguardarse. Encontró una roca lo suficientemente hueca como para poder cobijarse en ella. Se quitó la camiseta y la escurrió sobre aquel hormiguero imaginando la magnitud de la catástrofe que podría estar originando en el poblado de esas pobres hormigas. Esas mismas hormigas que empezaban a subir por sus piernas produciéndole cosquillas.

Bueno qué, ¿empezamos? Dijo llevándose la mano a la mochila buscando sus cartas. Verde-Rojo? Tricolor? Sacó la caja de dados y sin mirar cogió uno de ellos, se lo pasó de una mano a otra notando sus vértices en las palmas…El azar siempre tenía la última palabra. Lo lanzó sobre la mesa, viendo todos sus números pasar a cámara lenta. El 1, maldita sea!!!! Ese inocente puntito negro sobre fondo blanco le había arruinado la partida!! Lo sabía, antes incluso de ver que su primer contrincante deslizaba sobre la mesa una preciosa Isla.

Miró al horizonte, las nubes sostenían un bonito arcoiris cuyo final lo tapaba una pequeña montaña. Echó a correr como si la vida se le fuera en ello, quería ver el final de ese haz de colores…los arboles desfilaban a su paso como auténticos ejércitos de soldados, al frente, la montaña que ocultaba su anhelada visión. Tardó una hora en llegar a su cima y fue arriba, cuando estaba a punto de desvanecerse por el esfuerzo, que vio por primera vez donde descansaban aquellos colores. Miró hacia atrás, el mar rodeaba toda la montaña…Amo esta Isla.

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6 comentarios

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  1. Er jotiviris

    Qué chulo, me han gustado un montón de fragmentos, jajaj, ¿quién será? ¿A qué jugará? Solo una cosa que me ha chocado pero comprensible En los Madrileños … ¿Cómo que arena? Ojo que puede ser pero como los madrileños llamáis tierra a la arena de la playa… Igual me confundo y está en el lecho de un río…. Y el que más me ha gustado el hormiguero jajaja ¿quién no ha pensado eso?

    1. E.T

      jajajajajaj bueno venga … era una tierra arenosa….no se te escapa ni una eeeeh jotiviris?????Me alegro de que te haya gustado…
      a todo esto cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia….
      Gracias!

  2. Antiloo

    Ole ole ole!!! Los fragmentos de la lluvia, muy chulos, bien llevados, que e a veces es dificil encontrar todos las palabras que se refieren agua, lluvia, humedad, etc y no repetir … otra cosa, coge al pequeño y huye de esa casa antes de que os devore el espíritu del friki que la habita!!!!

    ¿¿¿ por qué tres colores??¿??

    1. E.T

      Gracias Antiloo!!Demasiado tarde…ya nos está devorando…
      Tres colores es lo que une ambas historias, los de la naturaleza y los del mazo del prota.

  3. Audone

    Muy chulo.
    Me ha gustado mucho como has entrelazado las historias párrafo a párrafo. Muy bien escrito.

    Buenas noches!!!!!!

    1. E.T

      Muchaas gracias Audone!!buen dia!

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