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Dic 29

Antes de Watchmen, Dr. Manhattan

Dr. ManhattanUna de las obras más inquietantes que forman parte del conjunto Antes de Watchmen es, sin lugar a dudas, la dedicada al Dr. Manhattan. Alan Moore ya se encargó en Watchmen de no dejar ningún cabo suelto del que posiblemente es  uno de los personajes  más complejos jamás creado en el mundo del cómic. Si tenemos esto en cuenta y, conscientes de que origen, personalidad y desarrollo  del personaje ya fueron excepcionalmente contados en la obra magna de Moore y Gibbons y dada la baja calidad que han tenido otros títulos de  Antes de Watchmen, ¿Puede aportar algo este Antes de Watchmen, Dr. Manhattan?

El propio J. Michael Straczynski guionista encargado de la obra respondía a esta y otras preguntas (no falto de polémica incluida) en una entrevista para CBR apenas un día después de que DC anunciara estas precuelas de  Watchmen.

Para J. Michael Straczynski los demás personajes de  Watchmen sufren una progresión de la luz a la oscuridad, del optimismo al cinismo. Pero si miras a Jon antes y después de su transformación verás lo contrario. Jon era un tipo que vivía para la ciencia, para la precisión del reloj, que toma cosas separadas minúsculas  y las vuelve a juntar. Su visión era precisa y a escala microscópica.

Tras la transformación pasa de una visión micro del universo a una visión macro. Se le abre una belleza que nunca habría concebido antes de este evento, se vuelve cósmico, casi divino. Eso lo convierte, en cierto modo, en un viaje de la oscuridad a la luz. La oportunidad de examinar su transformación, lo que significó y lo que le costó el paso de ser humano a algo más profundo es lo que le atrajo de este personaje.

El guionista también comenta que siempre le ha molestado que alguien tan brillante y preciso con el tiempo como Jon pudiera alegremente entrar en la cámara de pruebas mientras el temporizador cerraba la puerta, lo sabría mejor que nadie, pero de no ser así ¿Cómo sucedió?, ¿Hay algo que no sabemos? O mejor dicho ¿Había algo que no sabía?

Tras estos comentarios da un poco de miedo  pensar lo que pretendía JMS. Alejándose de la fórmula utilizada en otras obras de Antes de Watchmen, todas precuelas de la obra original y con un valor de aportación practicamente nulo,  Antes de Watchmen, Dr. Manhattan tiene como punto de partida un momento determinado de Watchmen.

JMS nos plantea una historia compleja donde reflexiona sobre los orígenes del Dr. Manhattan.  Ya hemos visto al personaje  viajar por el tiempo desde el momento de su creación hasta el futuro pero ¿qué pasaría si viajase a un momento anterior a su creación?.

Jugando con los principios de la  física cuántica y la paradoja de Schrödinger, tenemos  una historia no lineal repleta de saltos temporales. Aquí no hay un enemigo al que enfrentarse, ni mundos a los que salvar, aquí nos enfrentamos a una caja cerrada, en su interior infinitas posibilidades y el   Dr. Manhattan como figura del observador cuántico.  Un cómic repleto de elecciones a tomar ¿izquierda o derecha?¿primer baile o ultimo baile?¿gato vivo o gato muerto?… cada una de estas elecciones abre el camino hacia un nuevo universo paralelo.

Dr. Manhattan

Tomando el origen del personaje como punto de partida se puede pensar que la obra no puede ser más que un desastre absoluto, pero sorprendentemente esta atrevida apuesta de JMS funciona extremadamente bien  gracias al gran respeto que muestra el guionista hacia el personaje y la obra original, llegando incluso a despertar sentimientos “parecidos” a los experimentados durante la primera lectura del magistral Watchmen número 4.

La parte artística recae en Adam Hughes,  dibujante que se dio a conocer con su trabajo en La Liga de la Justica Internaciona en la década de los 90, un hombre que ha desarrollado la mayor parte de su carrera para DC y cuyo trabajo ha sido últimamente como portadista destacando recientemente Batgirl.

Para Adam Hughes Watchmen es el cómic de superhéroes más grande jamás creado, su favorito absoluto, y ser capaz de dibujar sus personajes es un sueño hecho realidad. Como una especie de Tarantino de los lápices ,Adam Hughes cuenta con orgullo como en 1986 trabajaba en la tienda de cómics Thunder Road Comics, y mes a mes vendía cada número de  Watchmen a medida que salían, según él un tiempo bastante sorprendente en el que entabló una espacial relación con la obra.

Sueños bonitos pero al igual que a Straczynski, el trabajo de Adam Hughes también se mirará al detalle y va a sufrir una dura e injusta comparación con el dibujante original de obra. Aquí uno de los problemas de la obra, la sombra de Dave Gibbons es demasiado grande y queramos o no su dibujo lo tenemos grabado en le retina. Con esto no digo que Adam Hughes haga un mal trabajo, es más no creo que ningún otro dibujante lo pudiese hacerlo mejor, incluso en algunos momentos hay pinceladas que te transportan a la obra original, pero hay una constante e inevitable nostalgia hacia Gibbons durante toda la lectura. Aun así como ya he dicho el dibujo cumple y no insulta al trabajo de Gibbons lo que no es poco.

Antes de Watchmen, Dr. Manhattan es, sin lugar a dudas, el proyecto más ambicioso de Antes de Watchmen,  con un guión que increiblemente  funciona a la perfección y, lo que es más importante, trascurrido un tiempo de su lectura deja la sensación de que siempre ha estado ahí.

Dr. Manhattan

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